Tres planes escalonados y un complemento. La idea es que sepas en diez segundos qué estás contratando. El precio se ajusta a cada caso, porque no es lo mismo una oficina con doce puestos que tres sedes con ochenta, pero el alcance de cada plan es siempre el mismo y lo tienes aquí.
Esencial
Para quién. Empresas de 5 a 20 puestos, sin informático propio, que hoy llaman a alguien cuando algo falla.
Incluye. Soporte remoto y presencial con tiempos de respuesta acordados por contrato, inventario de equipos y licencias, actualizaciones y parches, antivirus gestionado, copias de seguridad supervisadas e informe trimestral con lo atendido y lo pendiente.
Qué no incluye. Migraciones, desarrollo a medida, proyectos de cumplimiento normativo y atención fuera del horario acordado.
Gestionado
Para quién. Empresas de 20 a 80 puestos con datos o servicios que no pueden pararse.
Incluye. Todo lo del plan Esencial, y además detección y respuesta gestionada 24×7, seguridad del correo y de Microsoft 365, doble factor y gestión de identidades, gestión de vulnerabilidades, prueba de restauración de copias cada seis meses y reunión trimestral de seguimiento con la dirección.
Qué no incluye. Consultoría de certificación, test de intrusión y peritaje informático, que se contratan como proyecto.
Gestionado y cumplimiento
Para quién. Empresas que además de funcionar bien tienen que demostrarlo: ante clientes grandes, ante su aseguradora o ante la Administración.
Incluye. Todo lo del plan Gestionado, y además acompañamiento en el Esquema Nacional de Seguridad o en ISO/IEC 27001, bolsa de horas de CISO as a Service, un test de intrusión anual con retest, y la respuesta a los cuestionarios de seguridad que os manden vuestros clientes.
Qué no incluye. La auditoría de certificación, que por definición la emite una entidad acreditada independiente de quien implanta.
Complemento de disponibilidad
Para quién. Empresas que producen fuera del horario de oficina: turnos de noche, fines de semana, cierres de mes o campañas.
Incluye. Cobertura del soporte en la franja que acordemos, hasta 24×7 y 365 días, con sus propios tiempos de respuesta y el servicio dimensionado para sostenerla. Se añade sobre cualquiera de los tres planes.
Qué no incluye. Se contrata y se factura aparte del plan base, porque implica turnos y guardias reales.
Precios
Estos son los precios de partida por puesto de trabajo y mes, sin IVA, con las licencias de fabricante aparte:
| Plan | Desde, por puesto y mes | Mínimo facturable |
|---|---|---|
| Esencial | 42 euros | 10 puestos |
| Gestionado | 62 euros | 20 puestos |
| Gestionado y cumplimiento | 88 euros | 25 puestos |
Los servidores se facturan aparte, porque es donde más varía el trabajo: desde 70 euros al mes por servidor en tus instalaciones y desde 85 euros si está en nube gestionada, en el plan Esencial, y hasta 140 y 165 euros respectivamente en el plan con cumplimiento.
El soporte y la ciberseguridad se pueden contratar por separado. Si ya tienes informático propio y solo necesitas la parte de seguridad, el módulo de ciberseguridad gestionada va desde 10 euros por puesto y mes. Al contrario, el soporte sin el módulo de seguridad empieza en 32 euros por puesto y mes.
El complemento de disponibilidad se añade sobre la cuota: un 30 por ciento para la franja ampliada y un 75 por ciento para la cobertura 24×7 los 365 días del año, con un mínimo de 450 euros al mes.
La puesta en marcha es un pago único de entre dos y tres veces la cuota mensual, con un mínimo de 1.200 euros, facturado mitad a la firma y mitad al cierre del despliegue. Es el trabajo de inventariar el parque, desplegar los agentes, dejar las copias funcionando y documentar el entorno.
Cómo se calcula el precio
Los precios de arriba son de partida y el definitivo depende de tu infraestructura. Dos empresas con el mismo número de empleados pueden tener costes muy distintos según dónde esté su infraestructura: no es lo mismo mantener servidores en nube gestionada que un entorno en las propias instalaciones, con su hardware, sus copias y sus ventanas de mantenimiento.
La cuota se calcula sobre dos variables: el número de usuarios y el número de servidores. A eso se suma el complemento de disponibilidad si tu actividad lo necesita.
Las licencias van siempre aparte. Microsoft 365, la protección de los equipos, las copias de seguridad o cualquier otro fabricante se facturan por separado, sin márgenes escondidos dentro de la cuota.
Antes de dar un precio acotamos el alcance: qué equipos, cuántos servidores, dónde están alojados, en qué horario y qué queda dentro y fuera del servicio. Esa conversación es más corta de lo que parece y evita las sorpresas de después.
Si no tienes claro qué plan te corresponde, lo normal es empezar por el chequeo de seguridad: con el informe delante, la conversación sobre el plan se resuelve sola.
El complemento de disponibilidad no es teórico. Se lo prestamos desde hace años a una empresa de seguimiento de medios que produce de noche, todos los días del año.



