Un software de gestión empresarial sirve para que la información deje de estar repartida entre carpetas, correos y hojas de cálculo. Clientes, proyectos, documentos y procesos en un mismo sitio y accesibles desde donde haga falta.
Te suministramos al mejor precio el software de gestión integral para tu empresa, en las condiciones más idóneas para ti (licenciamiento tradicional-on premise-, suscripción, SaaS).
Te proporcionamos el proyecto de implantación, recogiendo la instalación, la migración de datos y la formación en la nueva herramienta. Si es necesario, desplegamos tu entorno de trabajo en la nube, y como partner de Microsoft y de Plenit, nos encargamos de suministrarte todo lo necesario para que empieces a trabajar sin servidores ni infraestructuras propias y con total libertad de ubicación para tu empresa y tus empleados.
Nuestros servicios siempre van acompañados de formación específica al empleado.
Qué cubre un software de gestión empresarial
Hablamos de gestión empresarial cuando la herramienta deja de resolver una tarea suelta y empieza a conectar el trabajo de varias personas: quién atiende a un cliente, qué se le ha ofertado, qué se le ha entregado, qué está pendiente de cobrar y qué documentación hay de por medio.
En la práctica se apoya en tres piezas que conviene que hablen entre sí. El ERP para la parte económica y de operaciones, el CRM para la relación comercial, y la gestión documental y de procesos para todo lo que hoy circula por correo sin dejar rastro.
No siempre hace falta cambiarlo todo. Muchas veces el salto de calidad está en integrar lo que ya existe, limpiar los datos duplicados y automatizar los pasos manuales que consumen horas: la facturación recurrente, el envío de documentación, los avisos de vencimiento o las autorizaciones internas.
Antes de proponer una herramienta miramos cómo trabaja la empresa, qué volumen maneja y qué obligaciones tiene, porque la normativa también manda: facturación electrónica, conservación de documentos y protección de datos. Después implantamos, migramos la información, formamos a los usuarios y mantenemos el sistema.
Cómo se implanta sin parar la empresa
Implantar un sistema de gestión no puede suponer que la empresa se pare un mes. Trabajamos por fases: primero el núcleo que resuelve el problema más urgente, después las integraciones y por último los procesos accesorios. Así se empieza a ver el retorno antes de terminar el proyecto.
La migración de datos es la parte que más problemas da y la que más cuidado nos merece. Analizamos lo que hay, depuramos duplicados, acordamos qué histórico se traslada y qué se archiva, y hacemos cargas de prueba que el cliente valida antes de la definitiva.
La formación se da por perfiles y en el momento adecuado, no un mes antes de empezar a usar el sistema. Y después queda el soporte, porque las dudas de verdad aparecen en la segunda semana, cuando la gente ya trabaja con ello en serio.
El resultado que buscamos no es tener más programas, sino menos trabajo repetido: que un dato se introduzca una sola vez, que un documento se encuentre a la primera y que la dirección pueda ver cómo va el negocio sin pedirle un informe a nadie.
Un ejemplo de recorrido largo: veintitrés años acompañando a una organización de foros de debate y eventos institucionales.





