La telefonía VoIP para empresas sustituye la centralita física por un servicio en la nube: los mismos números, llamadas desde el móvil o el ordenador y cambios de configuración sin esperar a que vaya un técnico.
Proporcionamos llamadas de voz y centralita virtual ajustadas a las nuevas formas de trabajo. Resolvemos la telefonía de tu central de llamadas en ordenadores, dispositivos móviles o teléfonos IP, si es el caso.
Con telefonía VoIP podemos disponer de un centro de atención telefónica con una inversión mínima, mejorando los costes operativos y la efectividad.
Ventajas de la telefonía VoIP para empresas
Lo primero que se nota es que la centralita deja de ser un aparato en un armario. Pasa a ser un servicio que se configura desde una pantalla: extensiones nuevas en minutos, horarios de atención, locuciones, colas de espera y desvíos sin depender de una visita técnica.
Lo segundo es la movilidad. La extensión viaja en el móvil y en el ordenador, así que quien está fuera atiende y llama con el número de la empresa, y el cliente no se queda con el teléfono personal de nadie.
Después están las funciones que antes solo tenían las grandes: grabación de llamadas cuando el sector lo exige, informes de llamadas atendidas y perdidas, salas de conferencia e integración con el CRM, para que la ficha del cliente se abra sola al sonar el teléfono y la llamada quede registrada.
El número se conserva mediante la portabilidad, así que el cambio es transparente para los clientes. Nos encargamos de la portabilidad, de dimensionar las líneas simultáneas, de revisar que la red interna aguante la voz con calidad y del soporte posterior.
Cómo es el cambio de centralita
El proyecto empieza revisando la instalación actual: qué números hay, cuántas llamadas simultáneas se necesitan, qué terminales se pueden reaprovechar y cómo está la red interna, porque la calidad de la voz depende más de la red que del proveedor.
Después se diseña el plan de numeración y los flujos de atención: quién recibe qué, qué ocurre fuera del horario, cómo se reparte una cola y qué escucha quien llama. Ese diseño se hace con la empresa, porque es justo la parte que nota el cliente.
La portabilidad se tramita con fecha cerrada y el cambio se hace con la centralita antigua todavía operativa, de modo que si algo no sale como estaba previsto se puede volver atrás el mismo día. Después acompañamos las primeras semanas y ajustamos lo que haga falta.
Trabajamos con operadores que permiten mantener el control del número y cambiar de plan sin penalizaciones eternas, y revisamos cada cierto tiempo el consumo real para ajustar las líneas contratadas. Si la empresa tiene sedes o personal en varias ciudades, todas comparten la misma centralita y las llamadas internas no cuestan nada.



