Una migración a la nube bien hecha apenas se nota: el lunes siguiente todo el mundo trabaja igual, pero los servidores ya están en un centro de datos en España y las copias de seguridad funcionan solas.
Migración a Microsoft 365. Migramos correo, archivos y entornos ofimáticos a Microsoft 365 desde cualquier plataforma, planificando el cambio para que tu actividad no se detenga, y te acompañamos en la adopción de Teams y SharePoint.
Servidores y escritorio remoto en la nube. Alojamos tus servidores y aplicaciones de gestión en centros de datos en España certificados en el ENS en categoría alta, con acceso seguro por escritorio remoto o VPN desde cualquier ubicación.
Continuidad de negocio y recuperación ante desastres. Protegemos los servidores y equipos de tus instalaciones con copias de seguridad en la nube de Acronis. Si un servidor local falla o sufre un ataque, la recuperación ante desastres permite arrancarlo en la nube y seguir trabajando mientras se restaura el original, para que tu actividad no se detenga.
Copia de seguridad de Microsoft 365. Microsoft garantiza la disponibilidad del servicio, pero la protección de tus datos es responsabilidad tuya. Hacemos copias periódicas de SharePoint, Teams y buzones de correo fuera de Microsoft 365, cifradas y con informe de cada ejecución.
Arquitecturas híbridas. Combinamos nube e instalaciones propias cuando conviene, racionalizando costes y reduciendo servidores y racks en tus oficinas.
Somos partner de Microsoft, Plenit y Acronis, y nuestros servicios siempre van acompañados de formación específica para los empleados.
Cómo planificamos una migración a la nube
Una migración a la nube se complica cuando se empieza moviendo servidores. Nosotros empezamos levantando el inventario y, sobre todo, el mapa de dependencias: qué aplicación habla con qué base de datos, qué procesos nocturnos existen, qué dispositivos tienen que seguir funcionando y qué integraciones con terceros hay que respetar. Lo que se rompe en una migración casi siempre es una dependencia que nadie había anotado.
Con ese mapa se diseña el destino y se decide qué va a cada sitio: correo y colaboración en Microsoft 365, servidores en centros de datos en España con conformidad ENS de categoría Alta, y lo que no tenga sentido mover se queda donde está. También se define desde el principio cómo quedan las copias de seguridad, la recuperación ante desastres y el control de accesos, porque rehacerlo después cuesta el doble.
La ejecución se hace por fases y con pruebas antes de cada salto. Preparamos un periodo de convivencia para que nadie se quede sin trabajar, elegimos ventanas que no interrumpan la actividad y dejamos siempre un plan de vuelta atrás. El día del cambio hay alguien de nuestro equipo pendiente, no un correo avisando de que ya está hecho.
Al terminar formamos a los usuarios en lo que cambia para ellos, que suele ser poco pero importa, y mantenemos el entorno: parches, costes, licencias, rendimiento y seguridad. Una nube sin administrar se encarece y se degrada sola en pocos meses.
Los servidores se alojan en centros de datos en España con conformidad con el Esquema Nacional de Seguridad. La migración se completa con la ciberseguridad gestionada y con el soporte informático del entorno ya migrado.
Si no tienes claro qué equipos y qué licencias hay hoy en la empresa, el inventario del parque informático lo deja por escrito en una semana.
Puedes ver cómo se hizo en una entidad del tercer sector, con una rectificación a mitad de camino que valió más que acertar a la primera.






