El soporte informático para empresas funciona cuando hay alguien que conoce tu instalación y responde en un plazo acordado, no cuando se llama a un número distinto cada vez que algo falla.
1. ANÁLISIS
- Analizamos tus equipos, tus sistemas y las necesidades de tu negocio.
- Identificamos riesgos y acordamos el alcance y los tiempos de respuesta.
Qué incluye nuestro soporte informático para empresas
El servicio parte de conocer la instalación: inventario de equipos, servidores, licencias, copias de seguridad y red. Sin ese inventario el soporte se convierte en apagar fuegos y es imposible anticipar nada.
A partir de ahí atendemos las incidencias del día a día por teléfono, correo o sistema de tickets, con tiempos de respuesta acordados por contrato y con desplazamiento cuando hace falta ir presencialmente. Cada actuación queda registrada, así que la empresa ve en qué se va el tiempo y dónde conviene invertir.
La otra mitad del servicio es la que evita las incidencias: actualizaciones y parches, revisión de las copias de seguridad y pruebas de restauración, control del espacio y del rendimiento, renovación de equipos antes de que fallen y gestión de licencias para no pagar de más ni quedarse sin cobertura.
El soporte se integra con el resto de servicios: la ciberseguridad gestionada, la migración a la nube y la telefonía. Un único interlocutor evita el reparto de culpas entre proveedores cuando algo deja de funcionar.
Modalidades de contratación del soporte informático
Hay dos formas habituales de contratarnos. La cuota mensual, pensada para empresas que quieren previsibilidad: un alcance definido de equipos y servicios, la atención acordada y una factura igual todos los meses. Y la bolsa de horas, para quien tiene equipo propio y solo necesita apoyo puntual o una segunda opinión.
En ambos casos entregamos un informe mensual con las incidencias atendidas, los tiempos de respuesta, el estado de las copias de seguridad y las recomendaciones pendientes. Ese informe es lo que permite decidir con datos cuándo toca renovar un servidor o reforzar una medida, en lugar de hacerlo cuando ya ha habido un problema.
Si la empresa crece o cambia de sede, el servicio se adapta: altas y bajas de usuarios, apertura de oficinas, teletrabajo y migraciones. No hace falta renegociar el contrato cada vez que hay un cambio.
Si prefieres verlo empaquetado, con el alcance y los tiempos de respuesta por escrito, está en nuestros planes de soporte y ciberseguridad. Y si lo primero que necesitas es saber qué equipos tienes y en qué estado, empieza por el inventario del parque informático.
Un ejemplo de por dónde suele empezar esto: el caso de una empresa de alimentación que no tenía inventario ni copias de su aplicativo crítico.






